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El trabajo de un Excélsior en el desastre de Ecuador

IMG 20160424 WA0006 Sábado 16 de abril del 2016, siendo las 18:58hrs., un terremoto 7.8 en la escala de Richter afecta al Ecuador, siendo el epicentro en la cuidad de Pedernales, provincia de Manabí. Este sismo deja innumerables personas heridas, desaparecidas y muertas, durante las primeras horas de ocurrido el terremoto los sistemas de emergencia se ven sobrepasados y el Ecuador solicita ayuda internacional. Este llamado tiene eco en varios países del continente que ven atravez de la prensa la destrucción que ha dejado este terremoto y el sufrimiento de la población.

A pesar que Santiago se encuentra bajo un intenso temporal de lluvia, el llamado de auxilio del Ecuador repercute y el Sistema Nacional de Operaciones (SNO), recoge la solicitud de asistencia emitida desde la cancillería Chilena y activa al grupo USAR de turno.

Orden del Día N°44/2016, el señor Comandante (S) Gabriel Huerta Torres activa al grupo USAR-Santiago y desplaza a sus miembros al Ecuador, entre los Voluntarios movilizados se encuentra uno de los nuestros, el Ayudante de Comandancia Sr. Alex Barrientos Vera, quien realiza funciones como parte del Equipo Médico de la misión, desde hace un año y ha tenido participación en emergencias como Chañaral en marzo del 2015. Esta misión, que responde a una solicitud de ayuda de un pueblo hermano, es narrada por nuestro voluntario, quien nos cuenta sus experiencias:

“Salimos el Domingo 17 de abril cerca de las 22:00 horas al grupo 10 de la FACH, en donde el Boeing 767 nos llevaría hacia la cuidad de Manta, en la provincia de Manabí, el vuelo estuvo tranquilo y duro un poco más de 4 horas, al llegar nos recibió el embajador de Chile en el Ecuador Sr. Gabriel Ascencio Mansilla, inmediatamente nos dimos cuenta que sería nuestro mayor dificultad en ese país, la humedad ambiental.

En las próximas horas fuimos trasladados por helicópteros del Ejército del Ecuador y la Policía hacia la ciudad de Pedernales, epicentro del terremoto, desde las alturas, pudimos ver la magnitud de la destrucción que dejo el terremoto. En el estadio de la ciudad funcionaba el puesto de comando unificado del Ecuador, nosotros fuimos llevados a un colegio contiguo al estadio, allí instalamos la Base de Operaciones del Grupo USAR-Chile, junto con una unidad del Ejercito del Ecuador.

En los siguientes días nuestra tarea consistía en revisar sitios de interés para descartar la presencias de víctimas, caminábamos varias cuadras al día lidiando con el calor, la humedad y los mosquitos, casa por casa, edificio por edifico, así pasábamos las jornadas de trabajo de 6 horas por 6 horas de descanso, con ello se trataba de evitar el cansancio extremo de los rescatistas y la deshidratación.

Nos llamo mucho la atención la cantidad de destrucción de las viviendas y de edificios de altura, los colapsos del tipo “panqueque”, que son los más desfavorables para las víctimas, estaban por todos lados, habían edificios donde estaba desaparecido completamente un piso, estaba el primer piso, el segundo no existía y el resto del edificio montado encima.

También se hizo ayuda humanitaria, se evaluaron estructuras por parte del ingeniero estructural, se hicieron algunos derrumbes de muros de manera controlada y algo que la gente aprecio mucho, el darse un minuto para conversar con ellos, con los niños, y escuchar sus vivencias. La población fue muy amable y cariñosa con nuestro equipo, notamos que se sentían seguros al vernos caminar por las calles, que no estaban solos, el profesionalismo de cada integrante les daba seguridad.

Cada integrante del USAR se destacó en sus funciones, demostrando que el entrenamiento vale la pena, la capacitación en fundamental para enfrentar emergencias similares no tan solo en el país sino también en el extranjero.

Cuando el Presidente del Ecuador dio por finalizada la fase de búsqueda y rescate, nos tocó comenzar la fase de desmovilización y desarmar el campamento. Guardar todo el equipo y cargar los camiones, para dirigirnos por tierra hacia la ciudad de Manta y ahí tomar el vuelo que nos traería de regreso. Con el grupo USAR- Chile Formado se entonó el himno nacional y se arrió nuestro pabellón patrio, con ese gesto se dio por finalizada nuestra intervención en Pedernales, los soldados que se encontraban en la escuela rindieron honores a nuestra bandera cuando fue bajada, al igual que personal de las Naciones Unidas que se encontraba presente, al grito “¡Chile!” se rompió filas y abordamos los buses, aplausos de agradecimientos sonaron en varias partes.

En la Ciudad de Manta esperamos el Boeing 767 de la FACH, quien nos trajo de regreso, cansados, por más grandes en experiencia y conocimientos, que nos permitirá ser cada día mejores en lo que hacemos”

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